El regalo (2)

El demonio y el fantasma estaban sentados uno al lado del otro, hablando en voz baja. El vampiro se plantó frente a ellos. Dejaron de hablar y le miraron. El vampiro arrojó las fotos a sus pies.

- Dame tu opinión - le dijo al demonio.

El demonio echó un vistazo a las fotos desparramadas desde donde estaba. Luego se estiró para coger una de ellas que le llamó más la atención. Se la aproximó a la cara, para inspeccionarla.

- Es bastante infantil... -empezó.

- De Hanako - le interrumpió el vampiro.

El demonio levantó los ojos por encima de la foto y miró al vampiro a la cara. El vampiro temblaba de arriba a abajo, levemente. El demonió dejó caer la foto.

- Es un demonio - dijo con sencillez.

El fantasma observó el rostro del vampiro. Detectó cómo su espíritu volcaba, y un torrente de emociones contradictorias se derramaban. 

-  Comprendo - dijo el vampiro, al cabo de demasiados segundos. Se dió la vuelta, rodeó la llama y se marchó caminando hacia el final de la playa, despacio. 

Desde su solitaria posición, la bruja lo observó alejarse, preocupada. 

- Era una buena ofrenda - dijo el fantasma, tomando la foto que había soltado el demonio.

Pero el demonio no contestó. Se quedó mirando la llama. Al cabo de unos minutos la apagó. 

Esa noche el fantasma tuvo pesadillas.

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