La arrepentida

Cambia de postura varias veces. Resopla. Enciende la luz. Se queda boca arriba con los ojos abiertos. Suspira. Se cubre la cabeza con la sábana. Al cabo de unos segundos vuelve a destaparse. Luego se lleva las manos a la cara y empieza a frotársela. - ¡Ay...! - Qué pasa. - ¡No! ¡Tú no me hables! - ¿Qué cojones pasa, eh? - Déjame en paz... - Entonces cállate. ¡Y estate quieta, joder! Se pone a morderse el labio inferior. - Cierra los ojos. ¡Ya! Salta fuera de la cama. Coge la almohada, la lanza contra la pared y luego se la queda mirando. A continuación se gira y se queda mirándome. Hace un gesto vago con la mano, moviéndola en el aire. Parece que va a decir algo, pero finalmente no lo hace. Recoge la almohada del suelo y la deposita sobre la cama, en su sitio. Abandona la habitación. ¡Por fin sola! Apaga la luz. Se coloca de lado. Respira hondo. Empieza a relajarse. Nota como el sueño se aproxima desde lejos. Un fragmento afilado surgido de la nada le hace un tajo y desaparece. Se revuelve. Traga saliva, respira hondo. ¡Zas!, otro tajo. Cambia de postura varias veces. Resopla. Enciende la luz. Se queda boca arriba con los ojos abiertos. Suspira. Se cubre la cabeza con la sábana. Al cabo de unos segundos vuelve a destaparse. Luego se lleva las manos al cuero cabelludo y empieza a frotárselo. - Shhhhhh... Apaga la luz. Se coloca de lado. Respira hondo. Empieza a relajarse. Un fragmento afilado surgido de la nada le hace un tajo y desaparece. Se revuelve. Traga saliva, respira hondo. - Shhhhhh... ¡Zas!, otro tajo. Cambia de postura varias veces. Resopla. - Shhhhhh... Se coloca de lado. Respira hondo. Empieza a relajarse. - Shhhhhh... Nota como el sueño se aproxima desde lejos. - Shhhhhh... Por fin sola... ¡Zas!